Mega Trueque Feminista en Ciencias: la búsqueda de un espacio

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Por: Diana Soto

El Mega Trueque Feminista fue organizado por la colectiva de la Facultad de Ciencias Cihuatl Atekakini, un colectivo feminista anticapitalista. La participación abundante es fruto de un trabajo arduo y constante que la colectiva ha realizado desde su creación, hace un año. La organización empezó hace dos semanas para realizar este evento en El Prometeo, fuente situada en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias. El evento comenzó a las 12 del día y terminó a las 6 de la tarde. Durante ese tiempo, cualquier persona podía acercarse y escribir su experiencia de violencia de género en el tendedero de denuncias, hacer un trueque o participar en algún taller.

Dos de las organizadoras hablaron con La Razita mientras apoyaban las actividades de este Mega Trueque:

¿A raíz de qué surgió el colectivo?

Muchas de nuestras compañeras fueron a un encuentro a Chiapas con las compas zapatistas, y llegaron con muchas ganas de chambear. Había chicas que tenían la inquietud de hacer algo dentro de la facultad, pero no querían unirse a colectivos que ya estaban porque querían hacer trabajo feminista.

El ambiente de la Facultad de Ciencias, sostienen, es sumamente machista. Destacan el caso del profesor Moisés Vázquez, mejor conocido como “SpiderMoi” por disfrazarse de Spiderman para dar clases. Al ex profesor de esta facultad no se le permitió renovar su contrato por acosar a sus alumnas. Constantemente las mujeres, en esta facultad son menospreciadas o sobajadas por algunos profesores y compañeros.

 Nada más en que va de junio de 2017 a junio de 2018 se han presentado 251 denuncias de acoso sexual por alumnas de licenciatura de la UNAM, de acuerdo con Informe sobre la implementación del protocolo para la atención de casos de violencia de género en la UNAM. Las integrantes de la colectiva declararon que este tipo de acoso y violencia también se vive a nivel de activismo, otra razón por la que crearon su propia organización

¿Por qué un trueque feminista?

El trueque es una manera ideal para llevar acabo un ejercicio de economía solidaria sin dinero de por medio. Cambiar cosas que no utilizan o que ellos mismos hicieron. Creemos que es una manera justa de intercambio.

Pero no sólo es un trueque, estamos haciendo muchos talleres también. Tenemos conversatorios que van dirigidos exclusivamente a mujeres que hablan sobre violencias machistas, amor romántico, relaciones de poder en la universidad y feminismo activo. Básicamente buscamos integrar la idea de economía solidaria a los talleres para que, de una u otra manera, podamos hablar del tipo de violencia a la que estamos sumergidas y cómo podemos atacarla.

Por otro lado, tenemos un tendedero de denuncias que hemos hecho algunas veces donde cualquier persona puede llegar a poner una denuncia, ya sea hacia un profesor, un estudiante, un compañero de algún tipo de violencia que haya vivido, también para que los compañeros sepan el tipo de violencia al que estamos sumergidas y que ellos jamás van a conocer; que estamos realmente incómodas ante todos los acosos que sufrimos.

¿Han recibido algún tipo de violencia por este u otros eventos?

La colectiva no ha recibido ningún tipo de violencia presencial, pero por redes nos atacan durísimo. Llevamos un año trabajando y hemos hecho varios eventos; entonces si somos señaladas como las feministas. Ayer colgaron una imagen del tendedero y criticaban mucho poniendo “Sí, hay muchísima violencia ¿Y cómo la atacas? Con un trueque jajaja” pero afortunadamente solo se queda en un wey que escribe desde su casa, y nada más.

¿Cómo impactan estos eventos en la comunidad?

El tendedero causa mucho morbo en los hombres que se acercan a ver si ellos o sus amigos están ahí. Las chicas se quieren acercar, pero no lo hacían mucho: existe una especie de barrera que poco a poco se va rompiendo para que se acerquen a conocer un poco sobre la violencia que vivimos. También ayudó a que la comunidad se diera cuenta de que en la facultad estaba pasando algo que no sabía que pasaba.

Hay espacios separatistas porque nos interesa hacer autogestión entre nosotras, también necesitamos reeducarnos para resistir y reexistir. Crear otro tipo de relaciones. Es importante aplicar la teoría de ruptura en la que nosotras nos apropiamos de nuestros espacios, de nuestras decisiones y de nuestra lucha.

¿Cuáles son sus objetivos?

Que se empiecen a crear redes entre mujeres. Esto no se habían visto hace mucho­, o nunca, aquí en la facultad. Sobre todo en Ciencias vivimos un ambiente súper machista. De por sí, las mujeres no hemos tenido un lugar tan claro como científicas. Es importante crear este frente de resistencia para que sepan las compañeras que sí nos podemos organizar, que estamos en la facultad y que coexistimos con los hombres.

¿Cómo se comportan las chicas de Ciencias ante el feminismo?

Es curioso, yo creo es algo muy nuevo. Hay un grupo muy pequeño que, si se acerca, participa y que están medio enteradas. Sí nos ha costado trabajo llegarles a las compañeras con actividades u otras cosas, sobre todo a quienes normalizan toda la esa violencia que vivimos todos los días.

Somos una burbuja, somos las mismas chicas que organizamos, que cuando se acercan más personas, se expande. Vienen a colaborar de otras colectivas de la misma facultad o de otras facultades, incluso de fuera de la UNAM.

Las autoridades de la facultad se han acercado a ellas para invitarlas a hacer trabajo conjunto; sin embargo, ellas disfrutan de organizar sus eventos de manera independiente a las actividades de la facultad, que no ha puesto ni obstáculos ni represalias hacia el colectivo. Los obstáculos que han tenido son por parte de otros colectivos que cuestionan constantemente las actividades que ellas quieren realizar

Entre el sol de la tarde y las actividades que requerían su presencia, concluyeron comentando que pensaban implementar un sistema en el que las personas empezaran y concluyeran el truque con la misma cantidad de monedas, sin que nadie perdiera nada. Aunque esto requiere una mayor organización, están analizado la posibilidad de realizarlo. Las integrantes de esta colectiva es sembrar una semilla en alguien para que cuando ellas salgan de la facultad el colectivo pueda continuar y el trabajo continúe, de manera que poco a poco la mujer en Ciencias se encuentre a sí misma en un espacio seguro y libre de violencia.

Fotografías: Roberto González

 

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