Soltería y Universidad: Guía para sobrevivir al Día de San Valentín

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¿Realmente es tan malo no tener una pareja? ¿Qué sucede con las relaciones tóxicas en los 20’s? ¿Cómo trabajar y pelear contra el miedo a la soledad? Amiga, amigo, si quieres darte cuenta y entender mejor tu soltería, lee esta entrevista de #LaRazita con una experta en el tema de las relaciones.

María Antonieta Barragán Lomelí, periodista especializada en el tema de la intimidad, autora del libro Soltería, elección o circunstancia: un nuevo estilo de vida se impone en siglo XXI y profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, nos habló de la soltería y lo que representa ser joven, universitario y solter@ en una sociedad de chocolates y osos de peluche.

 Checa la segunda parte de esta entrevista: Soltería y Universidad: ¿Dónde quedó la pareja?


¿Qué implica la soltería hoy en día?

Hace 10 años la soltería se veía como un “estilo de vida”. La soltería y otros aspectos de la vida eran sólo un estado transitorio mientras se contraían nupcias. Estudio “mientras me caso”, vivo con roomies “mientras me caso”, me divierto “mientras me caso”. Todo estaba canalizado a “disfrutar” la vida mientras se casaban. Era un pensamiento ya institucionalizado desde el siglo XIX con la estructura familiar. Que no es otra cosa más que pautas de control. Las mujeres tenían que estar en el hogar, en la familia, en el matrimonio con un solo hombre. La sexualidad femenina consistía en elegir con quien casarse.

Durante mucho tiempo la soltería fue algo peyorativo. El gran desprestigio. Solamente los que nadie quería, la escoria, los marginales, los enfermos, los locos eran los solteros. Lo que no quería ni el perro. Sin embargo, conforme evolucionaron las sociedades y la mujer incursionó en el campo laboral, se empezó a desplazar al matrimonio.

Las estadísticas, las tendencias y las interpretaciones muestran diferentes escenarios. Actualmente, la soltería es una condición que se estudia cada vez más: la población mundial está transitando hacia nuevos horizontes. Estados Unidos, hace 20 años, tenía un 80% de personas casadas y 20% de solteros; ahora, el 57% son solteros y el 40% son casados.

En nuestro país vemos un crecimiento y un cambio, ya que las tendencias demográficas están mostrando que la gente está decidiendo postergar el matrimonio. Esto va vinculado con la expectativa de vida. Al aumentar la expectativa de vida a 70 u 80 años también se puso en revolución a la pareja: si te morías a los 50 años, estabas casado 20 años. Pero ahora no. La gente no puede vivir tantos años con alguien, principalmente por agendas laborales, violencia en la relación, migración, etcétera.

Entonces, por primera vez, la gente, la sociedad, está decidiendo vivir sola. Tenemos generaciones que quieren vivir solas. Ya no es un estilo de vida, es una decisión. Y eso afecta en todas las edades, tenemos solteros jóvenes, solteros adultos, solteros mayores, solteros viejos.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el soltero joven?

A veces yo me asusto porque la libertad del territorio universitario es ficción. A los universitarios también les preocupa ser solteros, se sienten menospreciados. Y eso está muy relacionado con las redes sociales. Todos se empeñan en sacar sus fotos en pareja porque les da estatus, porque les da poder cumplir con esas demandas arcaicas. Pero para mí es un espejismo, porque no está reflejando lo que realmente pasa en las parejas. Hay mucha violencia, confrontación, miedo y sufrimiento.

Por ese ideal los jóvenes están divididos. Hay un grupo que está muy fraccionado, es decir, quieren y no quieren. Quieren lo nuevo, pero no saben cómo acceder, y quieren lo viejo aunque sea obsoleto. A pesar de esto los jóvenes hoy en día son rebeldes y están tomando la decisión de elegir o no elegir. Por supuesto que veremos bodas y rituales tradicionales, pero hay quienes deciden no centrarse en la pareja. Las mujeres dicen “no” a la maternidad, la pareja ya no es un requisito y se está trabajando con la autoestima.

Esto va a cambiar, pero no para volverse todos solteros. Sino para que exista un respeto. La ruta de vida ya no es una, son muchas. A lo largo de tu vida tendrás diferentes relaciones y experiencias.

En tu libro mencionas que la mujer tiene un gran impacto en las estructuras sociales, exactamente ¿cuál es el papel de la mujer y su relación con la soltería moderna?

Se tiene la falsa creencia de que una mujer es valiosa cuando tiene una pareja o cuando logra tener hijos. La sociedad minimiza los logros de las mujeres por no tener pareja. Los desaparece en un minuto. Por eso la mujer es la punta de lanza de la soltería. Es la que salió al mercado, se educó, salió a la vida pública. Y la vida pública es tomar decisiones, es cuestionar todo.

No le interesa la pareja. La mujer moderna lleva hasta sus últimas consecuencias su libertad, su autosuficiencia intelectual y psicológica. Puede que quiera ser madre, pero se acepta, lo acepta. Son mujeres que toman decisiones, a veces radicales, pero toman decisiones.

La estabilidad emocional de la mujer ya no se encuentra en una pareja. Pueden enfrentar el futuro solas. Esa es la mujer moderna. Aquella que se atrevió a decir que es exigente. Son mujeres que quieren igualdad de circunstancias, calidad de vida, emocional y sexual. Lograr todo eso en una sociedad acostumbrada y educada a vivir con alguien es muy difícil.

El miedo a estar sola o solo, ¿cómo se trabaja?

Es muy difícil ante una sociedad que premia a las parejas, todo está en pareja, no es fácil ir a contracorriente. Se logra con mucha serenidad, autoconocimiento, un proyecto de vida, crear tus propias causas. Hay que dejar de escuchar esos ruidos que te aconsejan mal y escucharse más a uno mismo. Es esforzarse, lograr metas, cumplir proyectos y quien te va a compañar, va a estar ahí. Si no hay nadie, ni modo. Y si llega alguien que te gustó y te enamoras, pues éntrale; pero no por miedo a la soledad.

Realizado por: Aranza Flores y Alfonso Sotelo

One thought on “Soltería y Universidad: Guía para sobrevivir al Día de San Valentín

  1. Me parece un texto interesante; sin embargo se deja de lado el hecho de que la sociedad menosprecia aún más a las mujeres que deciden a parte de ser madres, ser solteras.
    Dentro de los procesos de socialización, es uno de los más interesantes, porque también se ha ganado mucho terreno en eso.
    No es lo mismo ser una universitaria soltera, que una madre universitaria soltera. Como si lo primero fuera síntoma de la modernidad y lo segundo ni siquiera figurara dentro de éste esquema planteado. No es sólo el ser o no ser soltero. La soltería va más alla de decidir no tener pareja y aún así tomar libremente cualquier decisión.

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